Ficha de artículo : 441400
Angelo Bartolomeo Vacca senior, Par de naturalezas muertas con composición de flores y frutas en un jardín
Autor : Angelo Bartolomeo Vacca senior
Época: Siglo XVIII
Medidas Al. x An. x P  
Angelo Bartolomeo Vacca senior Par de naturalezas muertas con composición de flores y frutas en un jardín Técnica y medidas: Óleo sobre lienzo, marcos: cm L 105,5 x H 75,5 x P 7; lienzo cm L 93,5 x H 63 Precio: negociación reservada Objeto acompañado de certificado de autenticidad y de experticia (descargable al final de la página) Los cuadros, realizados al óleo sobre lienzo y en buen estado de conservación, representan dos naturalezas muertas con composiciones de flores y frutos. Estilísticamente son atribuibles al pintor Angelo Bartolomeo Vacca senior (Turín, 11 de julio de 1746 – 30 de diciembre de 1814) activo en Turín en la segunda mitad del siglo XVIII. El cuadro aquí presentado a la izquierda representa un jarrón de cerámica con decoraciones en azul lleno de una suntuosa composición de flores que suavemente cae hacia el suelo. En primer plano a la derecha, un plato de servir está apoyado oblicuamente a un pequeño muro y sobre él se colocan algunas frutas: uvas blancas, negras, un hongo, algunos melocotones. Sobre el muro otras flores equilibran cromáticamente la composición. A la izquierda en primer plano, sobresale del marco una base arquitectónica coronada por un jarrón, sobre el cual algunas flores y campanillas aportan luz y color. Las naturalezas muertas descritas están insertas en un contexto de jardín al aire libre, con grandes árboles de frondas verdes y exuberantes, algunas rocas que dibujan un sendero que se pierde en la distancia. El cielo azul y despejado confiere luminosidad al conjunto. Pendant de este cuadro es la naturaleza muerta aquí presentada a la derecha. En un contexto paisajístico similar y afín, campea en el centro del lienzo un gran jarrón de barro cocido ornado con hojas de acanto en bajorrelieve. Dentro del jarrón se recoge un conjunto de flores de la misma tipología y cromía del cuadro analizado anteriormente. En el suelo se colocan otras flores cortadas, hojas de vid y uva negra, algunos melocotones. En primer plano a la derecha, una planta a contraluz, análogamente a la base previamente descrita, funciona como quinto en la escena, creando vivacidad y profundidad a la composición, jugada en varios niveles prospectivos. La naturaleza muerta de flores, con sus colores vivos y saturados, se destaca sobre un fondo más oscuro, recreado por la inserción de un gran árbol con frondas exuberantes. El cielo, sereno y de tonos claros, está marcado por alguna nube vaporosa. Los dos lienzos son muy cercanos a algunas obras de Angelo Vacca realizadas para prestigiosos encargos y palacios reales. La figura y la obra del pintor Angelo Vacca senior son aún hoy poco conocidas dentro de la compleja pintura turinesa del segundo Setecientos. Nace en 1746 de Giorgio Vacca, descendiente de los marqueses Vacca de Saluzzo y rico comerciante de Turín, y Margherita Navès. De su matrimonio (1777) con Margherita Cometto tuvo cinco hijos, Luigi, Felice, Giovanni, Carlo y Simplicio, todos pintores. En 1780 la carrera de pintor de Angelo Vacca ya está bien encaminada: aparece, de hecho, ya presente en el Almanacco Reale, señal de que entonces era ya conocido y afirmado en el ámbito de la comunidad artística de la capital subalpina. Su nombre aparece además entre los artistas de la Academia de pintura de Turín; en 1792 está entre los Consejeros de la Academia; en 1794 entre los Promotores de la Academia; en 1788 se había convertido incluso en Prior de la Academia; en 1797 está de nuevo entre los Consejeros. El 18 de octubre de 1778 aparece inscrito en el Registro de los hermanos de la Compañía de San Luca. El 9 de diciembre de 1787, está registrado entre los Profesores de las Artes del Diseño. Vacca senior trabajó mucho en Turín al servicio de los Saboya y de familias nobles y también en algunos centros de la provincia. “Amadísimo”, es recordado “virtuoso Pintor en cada género”, capaz tanto en el retrato como en el paisaje, en la naturaleza muerta, en la miniatura, y en el diseño escenográfico: una personalidad artística versátil y ecléctica, ciertamente no común. De Angelo Bartolomeo Vacca senior se conocen algunas obras documentadas, firmadas y fechadas, mientras que otras han sido a él atribuidas con razonable certeza por la crítica. Entre los trabajos de mayor significado son aquellos pagados en 1789 para el apartamento de parada de los Duques de Aosta, Palacio Real de Turín, en los cuales pinta cuadros representando putti alegóricos de rendimiento pictórico refinadísimo y de gusto prettamente francés que testimonian de su habilidad y dominio de los medios. Siempre para el Palacio Real, en el apartamento de Madama Felicita (la hermana de Vittorio Amedeo III de Saboya), realizó una serie de sobrepuertas representando putti y naturalezas muertas. Datables también alrededor de 1789, son de importancia fundamental para la historia de la naturaleza muerta en Piamonte, en cuanto en ellas se puede leer muy bien el traspaso estilístico de los modos rococó de Michele Rapous, con el cual a menudo ha sido confundido, a la naturaleza muerta de gusto neoclásico. Angelo Vacca desarrolló una actividad artística muy vasta y articulada también para iglesias, teatros y palacios piamonteses. En 1787 pinta para el Teatro Carignano, en el Castillo Real de Rivoli, en la Sala de los Halconeros (ya Apartamento de los duques de Aosta) entre 1783/1784; está en Stupinigi entre 1790 y 1791. Lo encontramos además documentado activo para la Iglesia de la Madonna del Pilone y en el palacio en vía dell’Arsenale de Turín. Las obras en objeto se presentan dentro de marcos de madera dorada y tallada en estilo barroco. Carlotta Venegoni
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